Sustancias químicas, moral, salud y cáncer.

    Sustancias químicas, moral, salud y cáncer.

    450 450 Beatriz Llaosa

    Cuando estudiaba trabajo social una de mis profesoras  nos decía que al ver los anuncios de ONG con niños hambrientos y desnutridos los medios informativos apelaban a nuestra moral para hacernos responsables de algo que en realidad era una responsabilidad de los de más arriba; hoy he sentido lo mismo con los anuncios por el día contra el cáncer de mama.

    Es vergonzoso cómo se hace un marketing a costa de esta lacra, sobre todo en ciertas marcas que luego introducen miles de sustancias tóxicas en nuestros productos de higiene, alimenticios, textiles e higiénicos. Pero queda muy bonito apelar a la moralidad cuando el trasfondo es negro, no rosa, negro.

    Y me duele profundamente cuando veo a mis clientas morir de cáncer, mujeres, hombres y niños. Es duro para las familias, para los que intentamos poner nuestro granito de arena en este pequeño mundo de apología de lo natural.

    Esta mañana al abrir la página de Facebook, lo primero que me ha aparecido es un anuncio de una marca no conocida de ropa que ofrecía en el día de hoy un envío gratuito por la compra en su web; hoy es el día “19 de Octubre” en el que luchamos contra el cáncer de mama. Mañana podemos volver a lavarnos el pelo con Pantene…..

    Voy a intentar arrojar un poco de luz sobre las sustancias más tóxicas que podemos encontrarnos en el día a día, al final del artículo también hablamos de nutrientes con un papel muy importante para intentar paliar los efectos nocivos de dichas sustancias.

    Cuando se analiza la toxicidad de una sustancia y se demuestra su inocuidad porque no ha mostrado efectos en los parámetros diseñados, no significa que la sustancia esté libre de toxicidad y efectos sobre otras áreas, además, es muy complicado asegurar la inocuidad o baja toxicidad de una sustancia, ya que hay multitud de elementos que pueden alterar los resultados como son el tiempo de exposición, el tiempo que tardan en evidenciarse los efectos, los daños que se miden, etc.

    Los daños de determinadas sustancias en humanos son diferentes, la individualidad bioquímica, la edad, el sexo, el estado de salud, la vía de entrada, la capacidad de excreción, el tipo de vida, las sustancias nocivas ya acumuladas, etc…, cambiarán significativamente los resultados de cualquier prueba a la que se someta.

     

    Además, muchos científicos y especialistas en esta materia coinciden en asegurar la falta de ensayos rigurosos, la dificultad que entraña reconocer los daños que varias sustancias unidas pueden provocar cuando se acumulan en nuestro organismo.

    Un ejemplo de la dificultad para obtener ensayos cuya conclusión sea segura para la población es lo que sucede con una sustancia como el almizcle sintético policíclico (HHCB) sustancia presente en algunos champús y perfumes entre otros, los ensayos toxicológicos muestran que la toxicidad aguda de esta sustancia es muy baja, sin embargo, se ha demostrado que resulta áltamente peligroso porque, a largo plazo, actúa alterando la función endocrina, interfiriendo en la señal de los estrógenos, la testosterona y también sobre las hormonas tiroideas.

    Ha habido innumerables esfuerzos por parte de la comunidad científica tendentes a presionar sobre este tema, como son el Llamamiento de París de mayo de 2004, donde un nutrido número de científicos alertaban del elevado número de cánceres infantiles en países industrializados y el alarmante aumento de infertilidad masculina, consecuencia de la contaminación química; o la Declaración de Praga de junio de 2005, donde un grupo de mas de 120 científicos denunciaban y ponían sobre la mesa las cifras alarmentes de alteraciones hormonales, reproductivas y degenerativas, denunciando la situación crítica en la que nos encontramos.

    Aún así, seguimos aumentando cada año los casos de hipersexualización en niños pequeños, cáncer en edades cada vez más avanzadas y muy virulentos, así como infertilidad, amén de las alteraciones que ya hemos normalizado como vienen a ser casos de intoxicación por metales, dolores neurológicos crónicos, sensibilidad química entre otros…

    A continuación hablaremos de algunas sustancias peligrosas, así como de algunos aditivos autorizados en España y cuya utilización pueden comportar riesgos para el organismo y por último sobre el etiquetado de algunos productos.

    ALMIZCLES SINTÉTICOS

    Como el HHCB mas conocido como Galaxolide, o el AHTN (Tonalide). Son sustancias que se utilizan en los perfumes, colonias, cremas, champús, etc. Se pueden encontrar restos de estas sustancias en diferente medios, en la atmósfera, en el mar, en el agua de lluvia, etc.

    Pueden afectar al sistema nervioso, a la función hormonal, pueden provocar alteraciones de la función reproductiva, y lo mas alarmante, se desconoce que alteraciones puede provocar unido a otras sustancias químicas, además es acumulativa y de difícil eliminación.

    ALQUILFENOLES Y BISFENOL A

    Se utilizan como detergentes de uso doméstico e industrial, maquillajes, perfumes, tintes para el pelo, champús, gel de ducha, están presentes en algunos plaguicidas y en algunos plásticos de uso doméstico como las latas de refresco, los envases de comida precocinada, etc…, así como en algunas prendas. Una vez son utilizados los podemos encontrar en las aguas de los ríos o en la tierra, además al ser degradados se generan nuevas sustancias, algunas de ellas más activas que se pueden acumular en diferentes especies acuáticas.

    Son lo que se llama disruptores endocrinos, es decir, sustancias químicas que alteran la función del sistema endocrino una vez instalado en nuestro cuerpo.

    De hecho, pueden provocar alteraciones espermáticas, abortos, alteraciones fetales relacionadas con el sistema inmune y nervioso, además se asocian a diferentes tipos de cáncer.

    BENZOFENONAS

    Están presentes en las cremas solares, varnices, cosméticos, envases de papel, cartón, como los embalajes para las pizzas. En algunos casos las altas temperaturas o la congelación pueden provocar el paso de estas sustancias a los alimentos.

    Están dentro de los llamados disruptores endocrinos, además se les relaciona con el síndrome de fatiga crónica y la fibromialgia.

    BIFENOLES POLICLORADOS (PCBs)

    Son sustancias que en su composición química son parecidas a la dioxinas. Se producen como consecuencia de la combustión de materia orgánica, además, permanenen en el agua y la tierra durante mucho tiempo.

    Se han encontrado restos de esta sustancia en el jamón curado, el pollo y en el queso, también están presentes en los plaguicidas, funjicidas y herbicidas.

    Está demostado que esta sustancia así como otras dioxinas tienen reconocidos efectos cancerígenos aún en dosis bajas. Además altera la función hormonal, cardiaca e inmune.

    COMPUESTOS BROMADOS

    Hay diferentes tipos de compuestos bromados, pero todos tienen características comunes en cuanto a su acción, se acumulan en el medio ambiente (rios, tierra, etc), y en el ser humano. Se puede encontrar en muy diversos aparatos eléctricos, o en el polvo de las moquetas.

    Tienen capacidad para alterar la función del sistema nervioso, endocrino y reproductivo.

    DDT

    Es un conocido insecticida organoclorado que está prohibido en España desde 1977. Es una sustancia que no se degrada y que permanece largo tiempo en distintos medios. Además como se mantiene en los tejidos grasos y no se elimina, la propia cadena alimentaria hace que aumente el nivel de esta sustancia, ya que se suma el nivel de DDT dentro de la cadena de un animal a otro hasta llegar al ser humano.

    Son alarmantes los resultados de un estudio del grupo de investigación en medio ambiente y salud de la Universidad de Las Palmas de Gran Canaria, que ha confirmado la “elevada presencia de este contaminante en nuestro organismo”, datos, según dichos expertos, extrapolables a toda España, y aún más, ha descubierto en casi la mitad de la población canaria DDT inalterado, o lo que es lo mismo, población expuesta a esta sustancia recientemente.

    Esta sustancia esta relacionada con alteraciones degenerativas, hemáticas, cambios en el ADN, disfunciones inmunológicas, etc.

    FORMALDEHÍDO

    Esta sustancia es un gas volátil que se utiliza en multitud e industrias, como desinfectante, como fertilizante, materiales de construcción, pinturas, papel, plásticos, cosmeticos, materiales aislantes. Además, también se produce como consecuencia de la combustión de los coches, cigarros, etc.

    Puede provocar en personas que lo inhalen de forma continuada, cáncer de nariz y garganta, alteraciones dermatolígicas.

    FTALATOS (DEHP)

    Se utilizan sobre todo en la industria plástica. Son áltamente peligrosos, de hecho, la UE retiró de forma urgente algunos tipos de ftalatos, aún así, seguimos expuestos a esta sustancia, ya que está dispersa en nuestro entorno, en casa, en los juguetes, cosméticos, material médico, etc.

    Produce daños sobre la función hepática, renal, hormonal y de las mucosas.

    METALES PESADOS

    Sustancias verdaderamente peligrosas porque nuestro organismo no está preparado para eliminarlas y por tanto pasan a formar parte de nuestro medio interno con el riesgo que ello conlleva.

    Metales como el mercurio, plomo, arsénico o cadmio. Son sustancias altamente peligrosas, algunas se han utilizado hasta hace muy poco y otras se siguen utilizando de forma incontrolada o sin darle la importancia que como residuo peligroso tienen.

    Se utilizan metales en los aditivos para pinturas, textiles, aparecen en la atmósfera, consecuencia de incineración de desechos industriales, la combustión de los coches, en productos ignífugos, en utensilios dométicos, etc.

    El mercurio, en función de la vía espuesta al mismo, puede provocar alteraciones de la mucosa, de la piel, irritación e infección de las vías respiratorias, astenia, anorexia, alteraciones digestivas e intestinales, irritabilidad del sistema nervioso, etc…, en los casos graves puede conducir a la muerte.

    El plomo produce cefaleas, molestias osteoarticulares, cambios en la conducta, alteraciones de la función intestinal, infertilidad, impotencia, alteraciones nerviosas, etc.

    El cadmio es teratogénico, es decir, puede provocar malformaciones en el feto, altera la función renal y hepática.

    El arsénico está relacionado con el cáncer de vejiga, riñón, hígado, pulmón y piel.

    PARABENOS

    Los parabenos se obtienen del ácido hidroxibenzoico, y se utilizan en multitud de productos cosméticos, farmacéuticos y alimentarios. Dentro de este grupo se incluyen los etil, metil, propil y butil parabenos, además del benzoato de sodio.

    Estas sustancias se hicieron “famosas” como consecuencia del revuelo que suscitó el trabajo de un grupo de científicos de la Universidad de Reading (Gran Bretaña), cuya coordinadora, la doctora Phillippa Darbre, reconocía haber encontrado “niveles suficientemente elevados de esta sustancia en los tejidos de 20 mujeres con cáncer de mama”.

    Aunque no se puede probar de forma directa la causa-efecto, la doctora Darbre está convencida de que “los desodorantes pueden encontrarse en el origen de numerosos casos de cáncer de mama”.

    HIDROCARBUROS BROMADOS

    Son los polibromobifenoles (PBB), bromodifenil éter (BDE) y polibromo difenil éter (PBDE), etntre otros. Son sustancias producidas químicamente que se utilizan en los plásticos, TV, telas, etc. Aunque en EEUU, por ejemplo, ya no se fabriquen desde 1976, su presencia en el agua, la atmósfera y el suelo permanece inalterable ya que son sustancias muy estables y en los animales y seres humanos se fijan en el medio graso, por lo que también resulta difícil su eliminación.

    Pueden porducir astenia, anorexia, alteraciones cutáneas, dolores generalizados, entre otros síntomas. En animales de laboratorio está demostrado que producen cáncer.

    He dejado para otro artículo más detallado el tema de los aditivos, por su extensión y complejidad; pero no dejemos de tenerlos en cuenta en nuestro día a día.

    A continuación os detallo algunos de los nutrientes que nos ayudan en nuestra campaña de desintoxicación:

    ALGAS KELP, ESPIRULINA Y CLORELLA: Actúan como potentes agentes desintoxicantes, ya que absorben las toxinas circulantes en el intestino. Estudios por el Instituto de Ciencias de la Salud y Medioambiente en Japón, demostraron que inhiben la absorción de dioxinas y acelera su excreción fecal.

    Son potentes neutralizadores de metales pesados como el cadmio, mercurio, paladio y plomo.

    VITAMINA A, GRUPO B, ZINC Y SELENIO: actúan neutralizando diferentes sustancias tóxicas y promoviendo una buena actividad hepática.

    INDOL-3-CARBINOL: Presente en las crucíferas, es una sustancia que promueve la detoxificación del hígado y del intestino.

    GLUTATION (cisteina, ácido glutámico, glicina): Como hemos podido observar a lo largo de esta exposición, muchas sustancias tóxicas se acumulan en las grasas, lo que dificulta su eliminación, sin embargo, gracias al glutatión esto puede cambiar, ya que al unirse a una sustancia tóxica pasa a ser hidrosoluble y así favorece su excreción.

    NAC (N-acetil-cisteina), GLICINA, METIONINA Y VITAMINA C: son indispensables para estimular la síntesis de glutatión. El NAC en particular es un buen quelador de metales pesados.

    GLICINA: actúa como detoxificador hepático.

    ÁCIDO GLUTÁMICO Y ÁCIDO ASPÁRTICO: elimina el exceso de amoníaco.

    L-HISTIDINA: facilita la eliminación de los metales pesados, sobre todo cuando va unido a la vitamina C.

    L-LISINA: es muy recomendable y efectivo cuando existe intoxicación por plomo.

    SAM (S-adenosil-L-metionina): potencia la producción de cisteina, un aminoácido que, como hemos visto antes, forma parte del glutatión.

    TAURINA: es eficaz en la eliminación de metales pesados como el cadmio y el cisplatino.

    FACTORES LIPOTRÓPICOS (metionina, colina, inositol, betaína): estos factores nos garantizan la detoxificación hepática, sobre todo en lo relacionado a las grasas, por lo que las sustancias unidas a las mismas serán más fáciles de eliminar, actúan con un “barrendero de grasa” en el hígado.

    VITAMINA C: Interviene en los procesos de detoxificación de algunas sustancias peligrosas como el cadmio, mercurio, plomo y DDT.

     

    Toda recomendación sobre salud y alimentación debe estar supervisada por un profesional de la salud.

     

    Cuida tu alma, tu cuerpo y tu espíritu.

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