“Haz del dolor un arte”, es una frase que he leído en muchos artículos de superación o motivación personal. 

El problema llega cuando además de hacer con tu dolor un arte, este dolor sigue aflorando como una cascada imparable que, aunque bella, sigue destrozando las piedras con una fuerza abrumadora. 

Después de ver la película del Joker sentía la necesidad de escribir sobre la imagen que, idolatrada al final del film por un grupo de jóvenes desbordados por las desigualdades sociales y el abandono al que han sido sometidos, ponía a la sombra de Arthur Fleck en la cúspide de la frase… “haz del dolor un arte”.

Este episodio de la vida de Arthur hubiera para mi gusto terminado mucho mejor con una mano sosteniendo el dolor desbordante contenido en su interior y que alguien mirándole a los ojos hubiera dicho: te entiendo, te escucho y te comprendo… puedes hacer más cosas con tu dolor…. 

Porque el “arte” del joker es bastante perturbador…. Amén de la danza

Así que, volviendo a nuestra frase, ayer leía un artículo en el país que te comparto al final, sobre la cancelación de la gira australiana de Metallica por el ingreso en su cantante James Hetfield en un centro de desintoxicación alcohólica, después de haber pasado los últimos 17 años sobrio. 

James lleva casi toda su vida haciendo del dolor su arte, las letras de sus canciones así lo demuestran. 

Confieso que he sido fan de metálica…no de conciertos, más bien quizá era su voz desgarradora y sus susurros los que en la intimidad de mi habitación mimetizaban con algunas de mis emociones… 

Leyendo el artículo descubro algunos aspectos de su vida que me eran desconocidos y una vez más, volvemos a una infancia perturbadora y con un gran sentimiento de abandono.

Arthur es un personaje ficticio, pero James nació en el seno de una familia que pertenecía a una secta religiosa, sufrió siendo un niño del abandono de su padre y más tarde a los 16 años del fallecimiento de su madre, a causa de un cáncer que nunca quiso conocer ni tratar. 

James tuvo que pasar por eso sin el proceso del duelo ya que la “religión” de su familia no contemplaba los rituales de despedida, él mismo relata como su primer funeral fue el del fallecido batería de la banda en un accidente durante una gira cuando ya era adulto.

“Música para amplificar los demonios”, esa ha sido la descripción que algunos profesionales han hecho de su música, música que mimetiza con jóvenes que sienten que necesitan descargar rabia y odio contra el mundo… Metallica, el grupo de heavy metal más famoso del mundo… 

Quizá hay algunos jokers más de los que imaginamos caminando por la tierra. 

Cuando salí del cine mi sentimiento era de pena, pena por Arthur, ya que grita desesperadamente ayuda, grita totalmente sólo por un poco de amor… James también grita ayuda, pero la grita detrás de un micrófono. 

 Y ¿qué nos ha pasado? 

¿Ahora los niños querrán ser el joker? o como James, no querrán ir a terapia porque eso no es para HOMBRES.

Me pregunto cuántos jokers y cuantos James habrán ido a ver la película, habrán vuelto a su casa, solos, con los recuerdos de una infancia solitaria removidos, olvidados, quizá aparcados en tarros de cristal en lo más profundo de su interior… y leerán un artículo de crecimiento personal: “haz del dolor un arte” y no sé si reirán, llorarán, golpearán una puerta con el puño o abrirán la décima cerveza del día, o quizá descarguen su ira con quien tengan más cerca. 

Ojalá la película de los jokers acabara con una mano en el hombro, un abrazo sincero y un cubo de basura muy grande donde echar la mierda, perdonar el dolor, estrangular el sufrimiento y abrazar la posibilidad de un rayo de luz, de esperanza. Sin soledad.

Ojalá sepamos ver y cuidar algún día la fragilidad de la infancia viendo las consecuencias en la adultez. 

https://elpais.com/elpais/2019/10/10/icon/1570724152_690295.html

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